viernes, 16 de marzo de 2007

Mi opositor

Hoy voy a presentaros a mi opositor. Primero, definamos opositor: es aquel personaje que toda mujer que se precie debe tener en su vida. Un hombre que lleva años detrás de ella y que, por mucho que él haga, una ignora completamente. ¿Porqué ignoramos a nuestro opositor? No sé, tal vez sea esa entrega total dada de una forma tan inmediata y gratuíta que no nos resulta nada atractiva.

Yo tenía 19 años cuando conocí a mi opositor en una exposición de arte. No recuerdo haberlo visto, es él quien, tiempo después me dijo cuándo y como nos presentaron, recordando mis palabras, mi ropa, mis gestos . . Han pasado los años y opositor siempre ha estado ahí: vamos a cenar, al cine . . . Nunca me presenta a sus amigos pero, si por casualidad ha de hacerlo, siempre se me quedan mirando muy intensamente, seguramente pensando : "pues es más bien feíta", y luego esperando a que yo abra la boca y los impresione, lo hago, y lo que en realidad los deja atónitos es que yo he dicho una frase muy normal, de conversación de ascensor, y se van pensando "¿que tendrá esta tía?".

He llegado a la conclusión que yo no tengo nada, es él. Es mi opositor que me ha tomado como su afición, su hobby, como al que le gusta coleccionar sellos o ver películas de artes marciales. . . Así que el juego está en siempre decirle que no, y así él, sigue intentandolo que por lo visto es lo que le gusta.

Pero. . . lo malo de estar bordeando los 29 + 1 (que de eso va este blogg) es que una empieza a pensar que las posibilidades de vida romántica cada vez se le acortan. He visto muchos, como opositor, que con veintipocos no son gran cosa, pero que pasada la treintena facilmente encuentran una niña mona de veinticinco (eso a nosotras no nos pasa, que rabia ¿no?).

Ayer vino a mi casa a ver "El tercer hombre" que gran película. Que guapo que está Orson Wells (y delgadito!) cuando le ilumina la luz de la ventana y, por fin, se le ve la cara. Me acariciaba los pies, me decía lo bonita que era, me tocaba la cadera y . . . no sé si es que desde mi ultimo fracaso sentimental (hace casi un mes) no he vuelta a "gozar de los placeres de la carne" o si opositor empieza a parecerme una opción válida, cómoda y segura como pareja para la próxima década.

No sé, ya veremos. . .

No hay comentarios.: