No sé si me voy a mudar a trabajar al pequeño país del que hablaba el otro día, pero he decidido empezar a tirar todo lo que recogí de la calle para amueblar mi piso. Lugar donde todavía no he pasado una sola noche, a pesar de haberlo alquilado hace casi medio año. Hoy por la noche el opositor me ayudará a bajar a la calle todos los trastos que quedan y me da una tristeza enorme, ya que todos los subí con el dibujante .
Estoy de “novia” oficialmente con el opositor desde la semana pasada, (o algo que se le parece). Es decir que si a pasear, ir al cine, salir a comer y esas cosas le añadimos la sesión de sexo del otro día y de eso resulta salir, pues sí, estamos saliendo. Mi reacción física hacia él es rara, porque fuera del momento en el que me lo tiré, se me hace impensable abrazarlo o besarlo, ni siquiera tratarlo con cariño. El otro día me cogió de la mano, y mi primera reacción no fue de rechazo pero sí de profunda extrañeza, como si mi jefa o mi portero me hubieran cogido de la mano, pensé: “¿y esto a que viene?”.
Pensé que acostarme que acostarme con él me iba a ayudar. Pero sigo igual. Ya no llamo a su teléfono insistentemente, bajo un número oculto, pero me encuentro amenudo paseando por delante de su casa, sin querer. A la hora de comer, salgo del trabajo y voy a la facultad donde él estudia, a comerme un menú, “porque es más barato” me digo, me siento y como sola, y me doy pena y pienso que me estoy obsesionando.
martes, 27 de marzo de 2007
viernes, 23 de marzo de 2007
No me decido
Hoy mirando el fotolog de una amiga he visto que recordaba aquella serie de cuando éramos adolescentes (éramos refiriéndome a los que vivimos en mi trocito del mundo) que se llamaba "De què vas?". Una serie malísima, francesa, traducida al catalán: el clásico instituto con los líos entre chicos y chicas. . . lo de siempre. La sintonia decía algo así como: "ei tú, de què vas, si no vull tenir pantxa ni estar un despatx, vull ser lliure i no estic pas somiant".
Ninguno queríamos tener panza ni estar en un despacho. Yo tampoco, yo quería y quiero divertirme. Me han ofrecido un trabajo de periodista, en un país cercano al mío, pequeñito, pequeñito. . . pero no me decido, tengo miedo a dejar mi estabilidad, el sueldo miserable del trabajo tranquilo y algo aburrido que tengo.
"No estic pas somiant", igual sí que estoy soñando, y me gusta vivir soñando que la aventura sería mejor, más divertida, que pronto me marcharé, que pronto llegará el momento. . . y así se me pasa la vida.
Ninguno queríamos tener panza ni estar en un despacho. Yo tampoco, yo quería y quiero divertirme. Me han ofrecido un trabajo de periodista, en un país cercano al mío, pequeñito, pequeñito. . . pero no me decido, tengo miedo a dejar mi estabilidad, el sueldo miserable del trabajo tranquilo y algo aburrido que tengo.
"No estic pas somiant", igual sí que estoy soñando, y me gusta vivir soñando que la aventura sería mejor, más divertida, que pronto me marcharé, que pronto llegará el momento. . . y así se me pasa la vida.
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